La intervención policial, llevada acabo conjuntamente por la Policía autonómica de Cataluña (Mossos d'Escuadra) y la Guardia Urbana, se saldó con un detenido y más de 120 heridos, entre ellos 37 policías.
Los equipos de limpieza del Ayuntamiento de Barcelona tenían instrucciones de retirar objetos susceptibles de ser utilizados en caso de que se produzcan disturbios mañana tras la final de la Liga de Campeones entre el FC Barcelona y el Manchester United.